Sobre bailar el garrotín en estado de pura embriaguez


Título absurdo propio de un gilipollas, pero es lo que hay. Uno vuelve de vacaciones y las conexiones sinápticas entre sus neuronas están ya al borde del colapso.

¿Por qué el absurdo? ¿Por qué comportarse como un gilipollas? La gente que me conoce sabe que hay algo de inteligencia en mi plúmbea pelota, y aun así siempre me preguntan porque  hago con tanta asiduidad el gilipollas, porque me comporto cual niño de tres años realizando acciones que muy probablemente me producirán daños (léase tirarse por una cuesta con un triciclo), que pueden crearme mala fama (tirarme pedos y eructos como  si me fuese la vida en ello) o que directamente no tengan sentido ( ponerme a gritar en medio de una plaza a las 3 de la mañana y decir que vienen los extraterrestres).

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