El arma que fue prohibida por un Papa y un Rey


La revolución armamentística del siglo X

Hubo un tiempo en que la guerra era considerada un noble y justo arte.  Bueno, en realidad el concepto de “justo” es algo que ha ido cambiando a lo largo del tiempo.

Lo que antes, hace muchos siglos, se consideraba justo era que el campesino se enfrentase con el campesino y que el noble se enfrentase con el noble.  ¿Cómo se conseguía eso en el fragor de la batalla? Pues con las armas empleadas.

Mientras que el soldado raso tenía suerte si contaba con algo más que un palo o unas piedras, el noble caballero tenía (como su propio nombre indica) un caballo a su disposición.  Y una formidable armadura que lo protegía de los daños que le podían ocasionar la gran mayoría de los enemigos, excepto aquellos que, como él, disponían de afiladas espadas o poderosos animales a su servicio.

Esa “justicia” cambió allá por el siglo X, cuando se generalizó el uso de la ballesta.  Con ese arma, cualquiera podía matar a cualquiera, la guerra dejó de ser un sitio relativamente seguro para los valerosos caballeros y sus armaduras.  La potencia de las ballestas podía atravesar con facilidad sus corazas y herirles de muerte sin tener siquiera que acercarse a ellos.

Eso no podía permitirse.

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Un polvo y a casa


...y una paloma me anunció que dejaría de prestar servicio en Irak...

Venga, se abre la veda, criticadme tanto como os dé la real gana.  Además, eso me gusta. 🙄  Pero uno de los motivos principales por los que inicié este blog (el que más me pesaba, por eso se llama como se llama) era poder decir cosas “en alto”, cosas que tienen una versión oficial con la que yo no estoy nada de acuerdo, versiones oficiales con las que me siento manipulado e inducido a pensar de un modo determinado.  Y me cabrea muuuucho que me digan cómo tengo que pensar…

Por eso, cuando vi una noticia en los informativos de TV en la que decían que “EE.UU. prohíbe a sus militares en Irak quedarse embarazadas” yo lo que pensé es: “Vaya, ¿pero a qué mente enferma se le ocurre quedarse embarazada en semejante situación? Si quieres tener un hijo, ¿no sería lo suyo esperarte a salir de ese infierno que es la guerra y tenerlo luego tranquilamente en tu casa?

Así que no vi la necesidad de que ningún general prohibiese quedarse embarazada a ninguna soldado mientras estuviera en zona de guerra y pensé “ese general es imbécil, no tendrá otra cosa que hacer…“.

Pero claro, luego uno se entera de que, cuando una soldado se queda embarazada, necesariamente hay que devolverla a su casa en 14 días…  y entonces es cuando uno empieza a pensar mal.

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