Perroflautas en el 19-J


Al final van a tener razón la gentuza de Telemadrid (algunos ellos), los de Intereconomía (algunos más) o algunos otros medios de des-información cuando dicen que en el movimiento 15-M sólo hay gentuza y perroflautas.  Aquí la prueba:

(clic para ampliar)

Foto tomada el 19-J en la plaza Neptuno.  Estos “perroflautas” ofrecieron un GRANDIOSO concierto al aire libre e interpretaron la 9ª sinfonía de Beethoven, el “Himno de la Alegría”.

Sinceramente, me sentí orgulloso de estar rodeado de semejantes “perroflautas”. 

Mi amiga Ana me deja sin palabras


Ojo: la pasta dental y la hemorroidal son muy parecidas...

En una presentación al estilo “me llamo es Bond, James Bond”, ella debería presentarse así: “me llamo Ana, Almorr Ana”. Llevaba casi 2 años sin verla (ni ganas) y aquí la tengo de nuevo pegada a mi culo, literalmente.

Quizá sea un efecto secundario de mi imprescindible (hoy por hoy) cremita Ruscus Llorens que puede estar afectando a mi capacidad de razonamiento, porque no consigo entender cómo es posible que cada vez que me doy una crema en el culo, me afecte a la garganta. Pero así es. Me pica la garganta y me afecta a la voz.

Y ya es bastante con tener más aceite en el culo que en la caja de cambios de mi coche como para, además, soltar gallos mientras hablo.

El caso es que no puedo prescindir de la cremita. Ahora no, todavía no. Cuando haga mi examen de inteligencia artificial el miércoles de la semana que viene, ya no pasaré tantas horas sentado estudiando y, espero, mi amiga Ana pasará del tamaño de una almendra garrapiñada al de un grano de cacahuete, y luego menos.

Pero mientras tanto el dolor de culo me tiene frito. La tensión de los exámenes y de mi asistencia a las asambleas del movimiento 15M me está matando…