Habitación 452


Un pasillo cualquiera de un hospital cualquiera...

Nochebuena de 2010.

Acompaño a mi padre por los pasillos del hospital de Getafe, en Madrid.  Mientras vamos andando despacio y en silencio, me invaden unas familiares de ganas de salir corriendo de allí.  Siempre me pasa cuando voy a un hospital, no tiene importancia.

Al fin llegamos a la habitación 452.  Allí, reclinada en una cama, está su madre, mi abuela.  Y con ella casi un siglo de recuerdos, historias, vivencias y momentos.

Catalina (así se llama mi abuela) está terminando un postre que parece muy apetecible, con aspecto de bizcocho de chocolate.

Apenas puede oír.   Su voz es mucho menos que un murmullo.  Sus manos, retorcidas por una cruel artritis desde hace más tiempo del que yo puedo recordar, sujetan con poca seguridad un vaso con un par de centímetros de agua.  Su cuerpo se ha secado, acortándose hasta poco más de metro y treinta, si no calculé mal.  Su memoria no es fiable, a veces no podría responder a las preguntas más sencillas.

Y aún así me recordó.  Esa mujer pequeña y sencilla, me miró y me susurró estas grandiosas palabras:

– Hijo, ¡qué pena que me veas aquí!

No es ésta la primera vez que hablo aquí de mi abuela, ya lo hice en otra ocasión.  Me fascina su forma de ver las cosas, su sencillez y su claridad de ideas, aunque no sean ideas ni remotamente parecidas a las mías.   Esta vez, sin embargo, sí que lo fueron.

Bromeando, yo le respondí:

– Es que si tengo que esperar que vengas tú a verme, abuela, lo llevo claro…

Pero seguí escuchando su voz y sus palabras durante buena parte de la noche.

¡Qué pena que me veas aquí!

De nuevo, mi abuela tiene razón.  Es una pena que nos toque pasar por semejante trauma.  Porque lo es, no nos engañemos.  Cuando tu vida se limita a que alguien te cambie el pañal; cuando no puedes disfrutar de nada, salvo de los momentos en que no tienes demasiado dolor; cuando tu opinión sobre tu propia vida cuenta menos que la de tus hijos o, por supuesto, menos que la opinión de las “autoridades sanitarias”… en ese momento es una auténtica pena que te vean así.   Es muy triste.

No recuerdo cuánto tiempo estuvimos allí, pero tengo la sensación de que pasaron muchos más minutos que los que yo supuse.  Cuando mi padre y yo nos fuimos, le di un beso y ella quiso darme otro.  En realidad no fue un beso, sino una batería de besos-yaya, de esos besos que sólo te puede dar tu abuela y que me sorprendieron de nuevo, porque ella apenas tiene fuerzas para moverse o para beber agua.  Aun así, los besos tuvieron su fuerza.  Se emocionó.  Sus ojos casi secos y hundidos, se humedecieron de repente.

Me fui del hospital deseando que mi abuela muriese pronto.  Porque en su situación, eso mismo querría para mí.  Porque es una pena que te vean así.  Porque es una pena que te veas así.😦

Foto: Aquí.

26 pensamientos en “Habitación 452

  1. Que puedo decir, de que forma puedo expresar lo que este escrito ha traido a mi mente justo ahora que acabo de enterrar a un familiar que fallecio sin hacer cama: de un paro cardiaco, y en verdad es triste ver a alguien en una situacion asi como lo dice, la muerte a veces puede ser la solucion a los problemas, pero creo yo debemos aprender de todo; hasta de la enfermedad, hasta de la pena que siente el corazón al ver a un ser tan querido como una abuela en una situacion triste.

    Un afectuoso saludo desde http://lunare.wordpress.com/ ojala en algun momento pueda ver algun comentario suyo por mi blog, gracias de antemano.

    • ¡Vaya, qué rapidez! Apenas unos minutos después de publicar esta entrada, mientras la reviso para buscar errores de ortografía (una mala costumbre la tiene cualquiera) me encuentro con que ya hay un comentario.

      Pues gracias por comentar. No esperaba comentarios en una entrada tan personal que puede ser muy pesada para leer, así que me alegró ver éste.

      Saludos y felices fiestas.

      P.D.- Me he pasado por tu blog, aunque no he dejado comentarios. Pero no te fíes. Si me entero de que te gusta Apple, te tendré bien vigilado…:mrgreen:

  2. Desde que vi a mi abuelo morir agonizando no dejo de pensar que todo el mundo debería tener derecho a una muerte digna.
    Hoy he visto a mi abuela fuera de la residencia después de más de dos años. (La han sacado de allí).
    Apenas se puede hablar con ella, está en su mundo y se le ha ido la cabeza. No dejo de pensar que hubiese sido de ella si no hubiera tenido hijos o si sus hijos no se preocupasen de ella y fueran unos depredadores. Me da pena verla así.
    A eso de las dos de la mañana se ha levantado perdida, completamente desorientada, como un niño pequeño.
    Es duro pensarlo, pero no quiero verme así. Si fuese posible, querría tener derecho a morirme dignamente. Ya hubiera cumplido en mi vida y no querría ser una carga. Dejo de pintar en este mundo.
    ¿Para cuando un derecho FUNDAMENTAL de morir dignamente?

  3. He pasado por esto con dos de mis abuelos. Mi abuela estuvo durante 13 años viviendo día tras día en la cama y todos viendo cómo se apagaba y ella no paraba de decir que hacía ella en este mundo mientras un nieto suyo habia muerto no hace mucho. Mientras, mi madre, sobre todo ella, lloraba cada día cada vez que la lavaba, le cambia el pañal y le daba de comer. Nunca quiso que nadie la cuidase más que ella.

    Todos deberiamos tener derecho a una muerte digna, a una vida plena mientras podamos, lo demás es sufrir y hacer sufrir innecesariamente.

    Gracias por esta entrada, me ha removido muchos recuerdo.

    Saludos

    • Tú lo has dicho: sufrir y hacer sufrir innecesariamente. A ver si la gentuza que nos gobierna los políticos toman conciencia de eso y se abre de una vez la vía de la eutanasia activa. Estoy seguro de que TODOS queremos una muerte digna.

      • Me temo que todavía hay mucho cegato de mente estrecha que no va más allá de una moral religiosa impuesta. Costará tiempo que cambie la mentalidad de tanta gente con la probabilidad de que nunca cambie (por la tendencia al fanatismo en el mundo de hoy no muy diferente al de otras épocas).

  4. Pues sí, es una pena tener que sufrir tanto para morir. Yo esta semana he ido a Madrid al Ministerio de Sanidad a registrar mi testamento vital y he puesto además que si cuando lo necesite está legalizado, espero que sí, se me aplique la eutanasia activa. Cuando hablo con mi familia sobre mis deseos de mi manera de morir y mi entierro se ponen malos y me dicen que no les cuente tonterías. No creo que sean tonterías, todos deberíamos decir a nuestros familiares directos lo que deseamos. No me voy a morir antes por hablar de ello.
    Como digo siempre, vivir no es sólo respirar.

  5. Yo estoy de acuerdo con el derecho a una muerte digna. Mi abuela murió de cáncer y es algo por lo que no debería pasar nadie.

    Pero la legislación de algo así no es moco de palo… existen un montón de cuestiones morales que habría que analizar antes. Un caso por ejemplo es cuando un familiar tiene alzheimer y lo ves marchitarse cada día… cada día más niño y con menos capacidades… y menos para tomar una decisión así. De hecho ni siquiera reconocer quien es su familia y quién un extraño. En un caso así, ¿sería válido decidir al principio de la enfermedad que quieres una muerte digna, cuando aún parece que estas en plenas facultades? ¿o en que punto se aplicaría la eutanasia?

    Yo al menos no se la respuesta…

    • Yo tampoco sé la respuesta, Gonzalo.😦 Pero con esto de la muerte me ocurre como con la crisis: no sé cómo salir de ella, pero sé perfectamente que no quiero verme así. De momento, hasta que se invente algo mejor, yo me declaro 100% a favor de la eutanasia activa.

  6. Vivir es complicado… pero al menos ese es nuestro objetivo. Crecer, obtener unos estudios y dar el salto es siempre difícil, pero uno lo hace con la esperanza de ver que hay más allá. El sueño de subir la colina y ver el horizonte ayuda a levantarse cada día.
    Y ese “ver el horizonte” varía con los años: Sacarse una carrera, ver crecer a los hijos, pagar la hipoteca, etc. Pero cuan duro debe ser vivir sin vivir, con la sensación de que “tú tiempo” ha pasado y que ahora ya solo te apagas poco a poco…
    Vale la pena pararse un poco ahora, darse cuenta de los afortunados que somos y… simplemente seguir adelante, por qué es lo único que podemos debemos hacer.
    Le deseo un final feliz a Catalina.

    • Gracias Sceet, ojalá tenga ese final feliz. En sus condiciones, sería dormirse y no despertar más. Y no es poca cosa, ojo. Si lo pensamos, seguramente todos querríamos un final así para nosotros mismos cuando nos llegue el momento…

  7. Yo no te puedo hacer ningún comentario coherente, por que me has hecho llorar, !!!SO CABRONAZO¡¡¡, sólo decirte que hay mucha humanidad en tí, y eso te hace ser grande y noble. Un saludo amigo

  8. Aunque suene raro puedo imaginar lo que sientes al ver a tu abuela en ese estado y desear que el sufrimiento (el suyo y el de las personas que la quieren)termine cuanto antes. Hace unos años por estas fechas, pasé por una situación parecida y es muy duro desear que alguien a quien quieres, deje de vivir. O mejor dicho, se muera porque estar en esa situación no creo que sea vivir.

    Yo me puedo sentir afortunada porque ver cómo esa vida se agotaba duró poco, no más de tres semanas. Por fin, el día de mi cumpleaños me dieron el regalo que más deseaba ese año: la muerte de mi abuela. Y aunque deseara con todas mis fuerzas que ella se muriera, para que no sufiera, no por ello me dolió menos su pérdida.

    Espero que la legislación cambie o consigamos cambiarla y podamos algún día tener una vida y una muerte digna!

    • Ojalá podamos ver ese día en que las leyes sean un poquito más humanas por fin algo humanas y contemplen ese momento por el que TODOS hemos de pasar. No lo olvidemos: TODOS.

      Gracias por comentar.🙂

  9. A lo mejor soy un poco idelista pero creo que no tenemos que olvidar que las leyes LAS PODEMOS CAMBIAR ENTRE TODOS!!

    Lo malo es que nos tenemos que poner de acuerdo y tenemos que querer hacer algo por cambiarlas

  10. El problema que veo yo es que como somos como somos seguro que por alguna rendija se cuela algun H… de la G… P… y lo utiliza en su beneficio para hacer daño a alguien. Se me ocurren temas como Herencias, Comodidad, Venganzas, …
    NO ha aparecido algun viejecillo tirado en una gasolinera ????? pues eso!!!!

    • En ese momento entra el conocimiento y la coherencia del médico que certifica que la vida de ese paciente ha llegado a su fin. El médico debería curar cuando es posible y mitigar el dolor cuando no lo es.Eso no significa que vayas con el abuelo con mocos al hospital y le pongan la inyección letal. Es un tema de muerte asistida, cuando el fallecimiento es inevitable pero se resiste a llegar.Ayudarte a traspasar la línea sin dolor ni sufrimiento, el menos posible.

  11. No puedo decir que siento exactamente por lo que pasas porque salvo a una de mis abuelas, que murió de cancer en pocos meses, nunca he tenido la cercanía de un ser querido que se fuera apagando. Tengo claro que la prolongación innecesaria de la vida, carente de una mínima dignidad, no debe ser un derecho de las demás personas y sí la posibilidad de encontrar un punto final sin llegar a extremos dolorosos para la persona que sufre la enfermedad.
    Tan sólo deseo tu felicidad y la de tu familia, espero que todo vaya bien para todos.

  12. En navidad los pacientes se ponen muy sentimentales. En nochebuena vinieron muchos familiares a la hora de la cena (19:30) a estar con ellos. Lágrimas de alegría. A otros les dieron permiso para irse a casa a cenar y volver al día siguiente.
    La edad, la enfermedad… a veces un proceso agudo que se suma a otros crónicos, pero se les cuida con todo lo que la palabra cuidar conlleva. Y no por tener que cambiarles un pañal pierden la dignidad.
    Otra cosa es que se prolongue una vida cuando el curso de la enfermedad es imparable, morir lleno de tubos y con los brazos morados de todos los pinchazos. Desde enfemería siempre les decimos a los médicos que por favor no les pidan muchas cosas, que les pauten algo que les tranquilice y les alivie y punto.
    La mayoría de los que tenemos donde yo trabajo, están bastante bien cognitivamente, intentamos hablar mucho y, no digo que estén felices, pero tampoco son infelices. Dentro de sus posibilidades, hacen sus autocuidados, y para lo que no pueden, estamos nosotros.
    Perdona, en cualquier caso, si me he metido donde no me llaman, espero no haberte ofendido con nada de lo que he dicho.

    • ¿Ofenderme? No, de ninguna manera. Me alegra saber que los abuelos están en buenas manos.😀

      Lo que sí me parece es que no tenemos la misma idea de la dignidad personal, seguro que eso daría para más de una buena charla sobre el tema. Pero que (quizá) tengamos una opinión distinta sobre la dignidad de cada uno no significa que me ofendas, ni mucho menos.

      Gracias por comentar.

  13. Eso es Silvanha, si por algo se caracteriza este sitio es porque todas las opiniones son igual de importantes, y en gran parte, las opiniones que difieren de la mayoria expresadas porque es lo que nos ayuda a crecer a los demas y ver los distintos aspectos de una misma cosa.
    Estoy deseando leerte. No te cortes

Quita un poco de mierda de tu cabeza y dime algo:

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