El río rojo


Mayo me toca las pelotas.

Como alérgico al polen que soy desde tiempos inmemoriales, en mayo (a veces antes) comenzaba un calvario para mí: series de estornudos realizadas de mil en mil, un bonito escozor de ojos, ese agradable picor de todo el cuerpo, las siempre interesantes dificultades respiratorias, sobre todo por la noche, lo que hacía que estuviese cansado el resto del día…

Lo dicho, que siempre he tenido motivos más que sobrados para odiar el mes de mayo.

Pero a veces hay que perdonarle.  Cerca de mi casa, muy cerca y sólo durante ese mes, aparece este río hecho de amapolas:

Tengo esto al lado de casa... pero sólo un mes

Y esto sólo se puede ver durante mayo y los primeros días de junio.  Así, como se ve.  Entre camiones de gran tonelaje, fábricas y postes de alta tensión.  Sin nadie que las cuide, sin subvenciones ni recortes de sueldo.  Nada de eso afecta a las amapolas que, siguiendo algún código que yo desconozco, parecen ponerse de acuerdo para florecer todas a la vez.

Camiones, postes de alta tensión y amapolas.

Moraleja: abre los ojos, no todo es malo.  😀

10 pensamientos en “El río rojo

  1. La verdad es que al pensar en Madrid (o Pinto) lo que me viene a la cabeza son edificios gigantes, asfalto, coches… no ríos de amapolas, muy chulo, vives en un paraíso jeje

    • Bueno, Pinto no es como Madrid ciudad, “sólo” tiene unos 40-45 mil habitantes. Pero te aseguro que Pinto no es ningún paraiso, y todavía mucho menos si lo comparamos con Galicia (¿te he dicho alguna vez que mi ciudad favorita -y he visto muchas- es Santiago de Compostela, sobre todo cuando llueve?).

      Esto sólo es la excepción a la regla. Y no dura mucho, sólo un mes… 😦

      • A veces disfrutamos más de las pequeñas cosas -en cantidad o en tiempo- que las que vemos todos los días. La primera vez que viaje en avión a Madrid de día, me sorprendió muchísimo ver enormes campos de olivos!!! Cada sitio tiene su encanto. Yo viví en Santiago durante 5 años y te puedo asegurar que acaba cansando tanta lluvia jaja.
        (por cierto, si te gustó Santiago de Compostela, te aconsejo que pases algún día por Pontevedra y su zona vieja, si puede ser en verano, mejor, y si puede ser en julio durante el festival internacional de Jazz, mucho mejor, sonando música por muchas calles de la ciudad y los bares con sus tapitas…)

      • Es cierto, Santiago debe ser la única ciudad que conozco con encanto cuando llueve…. Y menos mal porque es de las más lluviosas de Europa 🙂

  2. Pues ya no sé si tendreis ocasión de verlo pero si vais por la M-50, dirección A-1 tomad la salida Ajalvir-Daganzo(donde hacen bueno el dicho de “eres más de campo que las amapolas” 🙂 ) y vereis lo que para mí ha sido la mayor concentración de amapolas (y otras flores violetas) que he visto en mi vida. Con la luz del amanecer o del atardecer toman un aspecto grandioso.
    Nunca dudé Reygecko de que eres un sensible detrás de ese aspecto de chicarrón duro… ¡Ay piratuelo!

Quita un poco de mierda de tu cabeza y dime algo:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s