La boda de tus sueños


En este matrimonio son muy normales los cuernos

Creo que fue este domingo pasado cuando, sin proponérmelo, me encontré en la tele con una especie de reality-concurso (documental-estudio, que diría Mercedes Milá) que se llama “Bodas Cruzadas“.  Lo emite Cuatro y, por lo tópico y sensiblero de su contenido, ya se nota que esa cadena se ha fusionado con Telecinco.

Sea como fuere, eso me hizo recordar una entrada genial 😎 que hice hace casi dos años y me dieron ganas de hacer un “informe ampliatorio” sobre esa entrada, comentando algunas cosillas que se me quedaron en el tintero.

Así que hoy, recuperando la intención psiquiátrica que tiene este blog desde sus inicios, quiero decir bien alto algunas de esas cosas que todos pensamos (o no) pero pocos decimos.

¡Al ataque!

Para empezar, ¿acaso es cierto eso de “la boda de tus sueños”? Joder, yo nunca he soñado con una boda.  Ni siquiera en mis sueños más húmedos, allá por mi época adolescente cuando soñaba con regimientos de tías cerdas (pero macizorras) que se pegaban por practicar sus cerderías conmigo  acababa pasando por el altar con ninguna de ellas.  ¡Lo prometo!

No hace falta gastarse mucho dinero en el vestido de la novia para lograr que sea inolvidable...

Y, sin embargo, en ese reality-concurso no dejo de escuchar eso de “¿cómo es la boda de tus sueños?”.

Creo que por eso estudio informática.  Me resulta más fácil entender a los ordenadores que a muchas personas, yo no valdría como psicólogo.  Me imagino pasando consulta a una muchacha que me dice que sueña con su boda:

¿¿Sueñas con tu boda?? ¡¡Corre al psiquiatra, maldita demente!! ¡¡Esto es un psicólogo y tú necesitas medicación y electroshock, no terapia!!

Como mucho, obtendría de mí una receta de autoestima.  (Por cierto, ¿se puede comprar autoestima en la farmacia?)  Porque ¿qué otra cosa es una boda salvo un montón de gente pendiente de lo que a ti se te antoja hacer?  Me explico:

El vestido de novia.  No sé por qué carajo se le da tanta importancia al vestido de la novia.  En la parte final de ese concurso, se puntúan las bodas en base a 4 puntos que, por su falta de interés, no reproduciría aunque los recordase.  Pero uno de ellos era precisamente ése, el vestido de la novia.  Para entender que una chica pueda soñar con eso, no veo otra salida que volver a la autoestima de antes porque si no es así, ¿para qué querría ella que todo el mundo estuviese pendiente de ella, que tiene que ser la más guapa, la más radiante, que no haya nadie más vestido de blanco en la boda (por cierto, me enteré de esto hace poco) para que no le quite protagonismo, etc, etc…?

Pero no sólo se trata del vestido.  Hay mil cosas que no entiendo.  Sin ir más lejos, he visto a mis amigos, compañeros de trabajo y conocidos devanarse los sesos por algo tan trascendental como… las invitaciones de boda. 😕

Ya lo ves.  Un puto cartoncillo en el que te dicen que te van a “invitar” (sí, entrecomillado) a su boda y que todo el mundo tira a la basura antes o después del bodorrio.  Y resulta ser un auténtico quebradero de cabeza para los novios.

– Cariño, ¿qué te parece este modelo con gatitos y ovillos de lana?

– ¡¡Qué dices insensataaaa!!  😯 ¿¿¿¡¡¡Es que no sabes que la tía Paquita es alérgica al pelo de gato!!!??? ¿¿Qué pretendes, que se enfade con nosotros y con toda nuestra familia?? Noooo, nada de gatitos…

¿Tanta importancia tiene ese puñetero cartoncillo? Pues parece que sí.

Lo mismo ocurre con el coche de la novia.  ¿Cuál va a ser? Antes se pedía a algún familiar que tuviera un buen coche que lo prestara para llevar a la novia al altar, en plan UPS nupcial.  Ahora, por lo que vi en ese concurso, parece que se lleva eso de alquilar un “coche de época”.

– Amor mío, ¿por qué no alquilamos un coche de época para que me lleve a la iglesia? De esos viejos y descapotables.

– Ya, cariñito mío, mi vida, pero ¿qué pasa si llueve?

– No, mi cielo, mi amor y mis entretelas de mi alma, ese día los ángeles serán tan felices que no permitirán que haya nubes en el cielo… –replica ella mientras le acaricia la barbilla y le pone ojitos de cordero degollado.

Y se manda a hacer puñetas el Ford Fiesta que tienen los dos para meter a la novia y a su vestido en un coche “de época”.  ¿Se puede ser más cursi? Bueno sí.  Se podría poner a los camareros vestidos de cortesanos del siglo XVI.

"Cariño, ¿por qué no aprovechamos el coche de boda para presentar la tarta a los invitados? Ya verás, les va a encantar..."

Pero el espectáculo no acaba ahí.  Entre el “sí, quiero” y el banquete hay algo de lo más incomprensible: la sesión de fotos.

¿Acaso todos tenemos ganas de que nos hagan una sesión fotográfica en plan “top-model” renacentista? Esas sesiones de fotos en las que tiene que aparecer un bonito jardín, árboles, flores, algún pajarillo… ¿de repente nos hemos vuelto todos silvestres?

Y esas poses tan forzadas que sugiere ordena el fotógrafo:

Ahora la novia que mire con ternura al novio mientras el novio mira al infinito… así… muy bien…

Claro, como los novios no suelen ser modelos de fotografía, las fotos salen horrorosas y sólo gustan a sus protagonistas.  Pero los familiares y amigos no pueden decir que son unas fotos más horteras que la reina de Inglaterra porque no está bien visto decir la verdad.   Ocurre igual que con los hijos feos de un amigo o familiar:

– ¿Qué te parece mi hijo? Es guapo, ¿eh?

– Pues no, es mu feo.  Si lo pones comparo con un revuelto de setas y morcilla, sale perdiendo, fíjate si es feo.

Clásico amigo/primo borracho perdido con la corbata en la cabeza

No, eso no se puede decir.  Es tu amigo.  O tu familia.  No quieres hacerle daño, aunque sea devolviéndole a la realidad.  Supongo que debe ser algo como despertar a un sonámbulo.   Habrá que dejarle en su mundo… siempre que no le dé por cagarse en tu desayuno.

Ya lo dije antes: autoestima.  Creo que todo es por eso, autoestima.  Eso me explicaría estos comportamientos tan extraños, el vestido de la novia, el coche “de época”, la sesión de fotos…

Porque ésa es otra: hay que quedar bien con los invitados.  Como si fuese posible quedar bien con un grupo enorme de gente heterogénea, perteneciente a dos familias muy distintas cuyo único crimen ha sido compartir algunos genes con los futuros esposos, y que lo único que tienen en común son las ganas de que acabe la celebración para quitarse los zapatos.

Esto me recuerda a los amigos o familiares que no ves nunca y que, tras la boda, sólo podrás recordar como “ese individuo con la corbata atada a la cabeza que intentaba ligar con todas las chicas de la boda”.

No, no se puede complacer a todo el mundo.  Criticarán cualquier cosa.  Y, pensándolo bien, casi están en su derecho: ¡para eso pagan! ¿no? 😉

Enlaces: Tampabay (la foto del principio), theweddingplanner, unclasico.blogspot.com.

28 pensamientos en “La boda de tus sueños

  1. Cultura degenerada al negocio, es la respuesta.
    Culturalmente tenemos la tendencia a tener retratados los momentos importantes de nuestras vidas y para decir la verdad el único momento en el cual todo el mundo se retrata “oficialmente es el día de la boda”, lo vemos de generación en generación y es lo que prevalece en nuestros memoria y en algún cajón de nuestro hogar.
    Supongo que este negocio lucrativo acabará por desaparecer y retrataremos lo realmente importante.
    Hoy en día va perdiendo el sentido ya que la gente no se aguanta y se tienen varias parejas durante la vida. Y los momentos mas retratados son las 5.000 fotos del primer mes vida de tu primer retoño. si tienes un segundo sólo tendrá 10 o 12 fotillos.

  2. No sé si por influencia de la famosa fusión con Telainco (puede ser) pero el argumento utilizado para dicho concurso, aparte de cogerse con pinzas, deja bien claro que la creatividad en la tele ha llegado a un límite insospechadamente…. Bajo.
    A nadie le interesa acabar con un negocio asquerosamente lucrativo y seguro que lo exprimirán hasta que deje de dar beneficios (cosa para la que queda mucho…). Cientos de millones de Euros (quizá algún millar de millón) mueve la industria nupcial en este país, por lo que hay tanto interés creado que será complicado desterrar del acervo cultural patrio semejante tinglado. Tan sólo queda una esperanza y es que nuestro propio aislamiento social nos lleve a celebrar las bodas en sitios como Facebook o Myspace, sin salir de casa, sin pagar un duro y si quieres en pelotas. 🙂

  3. El tema tiene mucha, mucha miga, aunque reygecko va un poquito condicionado; yo conozco mucha gente que se casa y no va planificando cada momento con esos “cariño, ¿te parecen bien estos manteles?” y todas esas chorraditas; tambien tengo unos amigos que se llaman mutuamente “mamá” y “papá” (uf, qué grima me da eso).
    De todas formas sí que es un tema sociológicamente muy interesante; precisamente esta mañana me comentaba un cliente que su hermana estaba fastidiada porque se casaba una hija y no la había dicho nada hasta tenerlo todo cerrado; es decir, la había dicho “mamá, me caso tal día en tal sitio, ya tengo el piso, los muebles, el vestido…”; joder, si es la boda de ella ¿para qué quiere la madre intervenir en todo? luego tienes la mitad de los invitados que son compromisos de tus padres.
    De todas formas es la leche; vete a un restaurante y diles que quieres organizar unas bodas de plata de unos familiares y que sois 100 a comer; te darán un precio; haz eso mismo pero diles que es una boda; te darán un precio muy superior.
    De cualquier modo yo sigo resistiendo; soy de los pocos bastiones que queda de mi generación.

    • Es verdad eso de la intromisión de los familiares en la planificación de la boda (¿¿¿¿¡¡¡Cómo que no vas a invitar a la tita Miguelita!!!????), se me había olvidado comentarlo pero ya ese punto merece más de una visita al psiquiatra… 😉

  4. Es curioso pero de cinco comentarios, cuatro son de gente que no se ha casado y, por tanto, no sabe lo que se siente ese dia, ni los anteriores ni los posteriores. Tengamos como en el tema de los hijos. Es como si yo me pongo a criticar cosas de las que no entiendo porque no he hecho nunca o no me gustan o no he experimentado. No se, pongamos como ejemplo el amor a un perro. A mi me gustan los perros, son animales simpaticos, juguetones y graciosos pero como nunca he tenido ninguno no puedo hablar de su fidelidad, su amor, lo que se puede llegar a sentir por ellos … pero justo por eso NUNCA seria tan mezquino de ponerme a criticar que alguien lo pueda pasar fatal cuando “su” perro (no uno cualquiera) esta enfermo o se ha muerto. Seria muy facil decir que veo absurdo llorar por un bicho que has recogido de una perrera y que siempre puedes ir alli otra vez y coger otro. Que no entiendo a esa gente que se esclaviza teniendo que bajar al animal varias veces al dia, llueva, truene o haga un sol de justicia en pleno agosto. Que veo estupido tener que condicionar las vacaciones de toda la familia por el chucho (no Chuchi). Y un monton de majaderias que podria decir al respecto. Pero no las digo (ni las pienso, que conste) y entiendo que si hay gente que hace todo esto (y mucho mas) por estas criaturas es porque les compensa. Porque se hacen querer lo suficiente y porque cuando se van dejan un vacio muy grande (AUNQUE NO LO PUEDA LLEGAR A SENTIR).
    Una vez mas pienso que criticar las cosas que hacen los demas es muy facil. Yo me he casado y he hecho muchas de esas tonterias que cuentas. Tengo dos hijos. Y espero poder seguir haciendo cosas que me hagan MUY FELIZ porque sino, que sentido tiene esta vida????????

    • Si tú no las piensas, es normal que no las escribas (aunque ahora las has escrito, si no yo no me habría enterado). Yo sí las pienso y, ¿por qué no?, las escribo.

      ¿No se puede tener opinión sobre lo que no se ha vivido? Hmmm… vaya, entonces creo que seríamos bastante limitaditos.

      Por ejemplo, yo nunca he vivido que me den por culo (sí laboralmente, no físicamente) pero me da la sensación de que sería algo que no me gustaría. Para gustos están los colores, claro.

      Del mismo modo, nunca he vivido la maravillosa experiencia de probar la cocaína, la heroína, el MDMA, el LSD, el peyote… y también tengo mi opinión al respecto. ¿Tú no?

      Me parece que tú estás en contra de las corridas de toros (no sé si me equivoco, en cualquier caso yo sí lo estoy). ¿Deberías guardarte tu opinión (o yo la mía) hasta que fuésemos toreros y hayamos tomado la alternativa en la Maestranza de Sevilla?

      Eso que dices se resume en esto: “A” afirma “B” (yo opino algo sobre el matrimonio); hay algo cuestionable sobre “A” (no estoy casado, así que su opinión es sesgada o desconoce el tema); luego “B” es falso (lo que dice es incorrecto). Falacia ad-hominem al canto.

      Pero creo que lo más importante de todo lo que has dicho es tu último párrafo. ¿Qué sentido tiene esta vida? Buena pregunta. 😉 Algunos buscan ese sentido en dios, otros en sus hijos, otros en el poder… ¿a ti te hace feliz tu vida? ¡Pues estupendo! En eso consiste.

      Saludetes. 😀

      • Por supuesto que puedes opinar, faltaria plus. Lo bueno de vivir en democracia es que cada uno puede decir lo que quiera (incluso tonterias, aunque no es tu caso, no te piques). Lo que digo es que no puedes saber lo que significan los preparativos de una boda, lo que se siente ese dia, lo importante que pueden llegar a ser cosas que para ti son una chorrada (elegir el sitio, el menu, el vestido de novia, el viaje de novios, las invitaciones con las que vas a decir a todo el mundo que vas a dar ese paso y que lo quieres compartir con ellos porque, en la mayoria de los casos, te importan, los anillos que vas a llevar en tu mano el resto de tu vida, …), la ilusion de que todo salga lo mas perfecto posible, simplemente porque no lo has experimentado. Tienes razon en tu puedes dar charlas en los colegios sobre la droga y las consecuencias nefastas de su consumo sin haberlas probado, pero de igual forma tambien te digo que un exdrogadicto podria contar un monton de cosas sobre el tema que seguramente tu (o yo) ni habriamos pensado en ello, simplemente porque lo ha vivido en primera persona y sabe lo que se siente en cada situacion. No se tu, pero yo lo maximo que he hecho ha sido darle un par de caladas a un porro y podria dar mi opinion sobre lo malas que son y la adiccion que crea su consumo pero no tengo ni la pajolera idea de como se siente uno que esta pasando el mono o lo que estaria dispuesto a hacer para conseguir una dosis.

        P.D. no pruebes lo de que te den por culo, a ver si al final te va a gustar y te da por repetir, jeje, que eres muy viciosillo y cuando te da por una cosa …

        • Por cierto, se me olvidó añadir algo respecto de tu comentario anterior:

          1.- ¿Por qué tiene que tener sentido la vida? No creo que lo tenga. Pero, ya que estamos vivos, habrá que disfrutar de la vida… 🙄

          2.- ¿Tú estás seguro de que las personas que comentaron antes y que TU CREES que no están casadas, realmente NO ESTÁN CASADAS? ¿Seguro?

          • Pues justo por eso, si no tiene sentido, cuantas mas cosas hagas que te la alegre pues mejor, no?

            Y respecto a las personas que han hablado antes que yo, QUE YO SEPA, solo hay una casada, pero repito, QUE YO SEPA. Ahora, si vas a utilizar este medio para contarme algo … ME PARECERIA MUY FUERTE

          • No, no te asustes, era sólo un ejemplo. :mrgreen: Pero tampoco descartes que pudiese usar este medio porque a mí esa parafernalia no me haría feliz, sino todo lo contrario.

            Saludetes.

            P.D.- Ojo, no sé si soyari cambió su estado civil… 🙄

          • Pues que quieres que te diga, si algun dia decides dar ese paso, me gustaria que por lo menos me lo dijeras por telefono (aunque me digas que vas a ir al ayto a firmar un papel para que te den 15 dias libres en el curro) pero ya sabes como soy yo

  5. Yo creo que sí se puede opinar de experiencias no vividas; yo tampoco tengo perro pero me parece perfectamente lógica la actuación de determinadas personas porque veo casos, me cuentan situaciones y me comentan sucesos de gente que tiene perro y entiendo el amor que se puede llegar a tener; de hecho, cuando hemos planteado en mi casa tener uno mi padre siempre ha dicho que le fastidia porque si al perro le pasa algo va a ser un disgustazo porque se convierte en uno más de la familia, y nunca ha tenido perro, así que no debería conocer esa sensación.
    De cualquier modo, personalmente no critico que la gente se case, cuidado, probablemente yo llegue a hacerlo si “mi contraria” actual sigue aguantandome; otra cosa es admitir y constatar el gran negocio y pantomima que supone; luego ya, lo que se experimente ese día es una sensación muy particular de cada persona; el simbolismo que se le quiera dar y todo lo demás será muy personal, pero está claro que nos plegamos a los convencionalismos sociales y aceptamos cosas que no nos parecen, pagamos una pasta por un fotógrafo, por un banquete que en condiciones normales nos costaría bastante menos…
    El tema da para mucho; yo tengo un amiguete que no cree en el matrimonio, pero entiende que legalmente es beneficioso por lo que cogió a su esposa y se fueron a Ayto, se casaron y fuera, pero invitados cero. Podríamos hablar del que se casa por la iglesia sin creer, del que organiza algo sencillo o el fiestón padre, o del que hace negocio porque te da una “mierda” de comida y lo que busca es recaudar… da para mucho, ya digo.

    • Exacto. La entrada no trataba de criticar el matrimonio (que también podría hacerlo, pero eso sería otro tema) sino de la parafernalia que rodea al acto, que me parece de lo más extraño, artificial y jugosamente criticable.

      Eso sí, cada uno puede hacer suyo ese simbolismo, interiorizarlo y sentirlo como algo muy profundo. Cada uno es cada uno.

      P.D.- Chuchi, estás a un paso del altar… :mrgreen:

      • Con lo que yo he sido; despues de evitarlo 2 veces… y muy seriamente, reygecko puede dar fe de ello; yo que era el último bastión que quedaba en pie y al final tambien terminaré cazado.

    • Pues si Chuchi, a mi tambien me gustaria tener un perro pero se de todos los cuidados que necesita y, con mi trabajo, es imposible bajarles a la calle cuando yo no estoy. Lo que digo es que por mucho que me esfuerze en entender como se siente alguien cuando se le muere uno, no podria llegar a sentirlo, de igual manera que alguien que no se ha casado o no ha tenido un hijo, se puede hacer una ligera idea de lo que se siente pero JAMAS podra saberlo con certeza

  6. Hablo desde el punto de vista de haberme casado y haberlo celebrado por todo lo alto.
    Volvería a casarme sin dudarlo, pero la parafernalia se reduciría considerablemente.
    Casarme o arreglar papeles, da igual como lo llames, el resultado es el mismo.

  7. Habla uno casado por lo civil con la parafernalia de bodorrio.
    Aunque no me arrepiento de haberlo hecho, NO LO VOLVERÍA A REPETIR. Lo preparé todo en dos meses y a quince dias de la fecha quise anular todo por el ASCAZO que me dió los impuestos revolucionarios … ni que decir tiene que si hubiera sido por la iglesia lo hubiera CANCELADO SEGURO.
    Hablando en plata, las bodas son un negocio tanto para los organizadores como para los novios, que muchas veces tienen ese empujón económico que viene muy bien para pagar la entrada de un piso, un coche o suculentos regalos. En las familias mas tradicionales son financiadas por padres y tiene como colofon un puñado de billetes para los recién casados que se pegan un viaje inolvidable.
    En este caso VIVAN LOS NOVIOS !!!
    A mi me han llegado a decir que están deseando casarse para comprarse un coche … por supuesto no formé parte de esa financiación.
    Como comentario, decir que en los casos como en los que te financias tu mismo y no tienes ningún tipo de beneficio lo único que consigues son disgustos y empezar una nueva vida con números negativos. Por lo que en esos casos me parece una verdadera estupidez organizar una boda con todos los preparativos incluidas despedidas de solteros que suponen un gasto para todo el mundo, cuando una salida o una cena nocturna con los amigos es suficiente para pasar un día inolvidable. Para la familia un Burger King es de lo mas familiar … jeje 😉
    Lo del día mas feliz de tu vida en una boda viene un poco predeterminado culturalmente … creo. Os aseguro que yo he tenido días mejores.

    • Bueno pues sigo siendo la voz discordante en este asunto. En mi Boda yo palme pasta PERO NO ME IMPORTO. Hice La Boda que queria, donde queria e invite a la gente con la que me apetecia estar en un dia así (y a los que faltaron les eché de menos). La verdad es que tuvimos mucha suerte y salió todo muy bien. El tiempo fue muy bueno y por lo que me han dicho el sitio y el catering (la gente que contratamos eran geniales) les gusto a todo el mundo y eso es lo que buscabamos. Celebrarlo con la gente que nos importaba y que ellos estuvieran agusto y se lo pasaran bien. El unico problema es que queria estar con todo el mundo y me pase la celebracion de un sitio a otro y me hubiera gustado compartir mas tiempo con todos.

      Ciertamente, si tuviera que repetirlo, no cambiaria nada.

      P.D. es verdad que tuve problemas con el Obispado porque queria casarme en la finca y no me dejaron. Pude hacer un trapis con el cura de mi parroquia de Getafe que como es como DIOS MANDA me hubiera casado alli por mucho que dijera el Sr. Obispo y su …. ….., pero como la iglesia del pueblo nos gusto mucho (una iglesia chiquitita del S.XV) tampoco quisimos meterle en un lio y no forzamos.

      • Estupendo, repito que lo ideal es hacer aquello con lo que disfrutas. Si a ti te gusta eso, genial. 😀

        Pero en mi opinión, aparte de los detalles “extravagantes” que ocurren en las bodas (que es de lo que trataba esta entrada, por recordarlo), hay algo muy sucio detrás: el dinero.

        Por un lado, el dinero que se llevan los curas por casarte. Y eso sin contar con que muchos TE OBLIGAN a contratar el fotógrafo que ellos digan, si quieres tener fotos en la iglesia.

        Por otro lado, el dinero extra que te cobran en los salones. Si contratas el salón para una cena con amigos, te cobran X. Si lo contratas para una boda, te cobran 2X.

        En último lugar, pero no menos importante, está el negocio de recaudar dinero entre los asistentes a la boda. No digo que uno se case con intención de ganar un pastón (aunque me consta que también los hay), pero fíjate que incluso tú mismo dices que en tu boda perdiste dinero pero no te importó. ¡¡Pues claro!! Si invitas a 150 personas (o las que sean) a comer, además de comprar el carísimo vestido de la novia, las invitaciones, las fotos, etc., SÓLO PUEDES ESPERAR PERDER DINERO. Si alguien no espera eso, es porque espera recaudar una cantidad de dinero importante entre los invitados, suficiente al menos para cubrir los gastos que se generan. Y eso, se reconozca o no, siempre se espera en una boda.

        Dinero, dinero, dinero… ufff… cuando se mezcla el dinero, la religión, los amigos, las familias y los sentimientos… pues es una mezcla de lo más extraña.

        Saludetes 😀

  8. En eso si que te doy la razon, el “sucio” dinero esta detras de eso y, por desgracia, de casi todo. Se me ocurren pocas cosas que puedas hacer sin que el dinero este por medio (hasta los condones hay que pagarlos), pero por suerte cada uno se gasta el poco dinero que puede salvar despues de pagar la hipoteca, las facturas, … en lo que les divierte (y no a todos les divierten las mismas cosas)

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