Fauna urbana: el rotondero nocturno


La rotonda, esa gran desconocida...

Sigo con la serie “Fauna urbana” porque hoy quiero hablar de uno de los individuos que componen el complejo ecosistema urbano, el rotondero nocturno.

Es uno de los personajes más habituales y, sin embargo, más esquivos de toda la fauna urbana.  Si le buscas, no le encontrarás.  Pero si no deseas encontrarle, es muy probable que des con él.

Y tiene algo que le distingue de los demás elementos fauniles: en un momento dado, todos podemos ser un rotondero nocturno, incluso de forma inconsciente.

El hábitat natural del rotondero nocturno, como su propio nombre indica, son las rotondas.  Y sí, es un animal de costumbres nocturnas, no hay que confundirlo con el diurno, que es de otra clase.

¿Cómo podemos encontrar al rotondero nocturno?

Pues muy sencillo.  Sal de fiesta por Madrid (cualquier otra ciudad vale) junto con elgarro y femaesa.  Cuando acaben contigo regreses a casa, ya será una hora adecuada, probablemente pasadas las 4 de la noche.

Ponte en situación: estás cansado (por no decir agotado), vas conduciendo por una carretera de un polígono industrial en la que no te cruzas con ningún coche (de hecho, si no fuese por las habitantes de los polígonos que no es difícil encontrar, bien podría parecer que toda la humanidad se ha extinguido), tienes unas ganas locas de llegar por fin a tu casita y echarte a dormir, el camino de vuelta se te hace eteeeeeeeeeeeeeeeeerno y entonces llegas a una rotonda, la única de todo el camino.

¡¡Ahí es cuando hace su aparición estelar el rotondero nocturno!! No había nadie, ¿verdad? Pues, cuando te acerques a la rotonda, la NASA ha calculado que existe casi un 98,32% de posibilidades de tener que ceder el paso al rotondero nocturno que, misteriosamente, surge de la nada sólo para entorpecer tu regreso a casa.

Mientras más ganas tengas de llegar a tu domicilio, mayor es la posibilidad de que el rotondero nocturno aparezca.  Si te estás meando, tendrás todavía más posibilidades.  Y si te vas aguantando las ganas de cagar, el 100% está casi asegurado.

Como dije antes, todos podemos formar parte de esta sub-especie urbana, incluso de forma inconsciente.  Si conduces por una rotonda a altas horas de la noche, con las calles vacías, y otro coche deba cederte el paso… ¡te habrás convertido en un rotondero nocturno!

Acuérdate entonces de este artículo igual que el desafortunado que te cedió el paso tuvo que acordarse de tu padre… 😉

Enlaces: Wikipedia.

5 pensamientos en “Fauna urbana: el rotondero nocturno

  1. Es verdad, macho; llegando una noche a latas horas, en la rotonda del lazo (reygecko la conoce) me tuvieron que ceder el pso y pensé “joder, la hora que es ni un puto coche y el único que me encuentro llega a la rotonda a la misma vez que yo, manda huevos”.

  2. Pues si k debe ser suerte, por que yo cada vez k me encuentro con los rotonderos de los huevos, suelen ser la “poli” o la “guardia cerril”. Será x k mis rotondas están marcadas.

Quita un poco de mierda de tu cabeza y dime algo:

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