Candelas, mi doctora


doctora11Candelas debe tener unos 40 años, pero resulta difícil adivinar su edad.

Delgada, muy nerviosa, con unos ojillos brillantes de inteligencia apenas escondidos detrás de unas minúsculas gafas,  en pelea constante con el ordenador de su consulta y con una acogedora sonrisa para sus pacientes.  Así es como la encuentro siempre.

Habla muy deprisa.  Realmente MUY deprisa.  Si es capaz de leer a la misma velocidad que habla, podrá terminarse la trilogía completa de “El Señor de los Anillos” en apenas 15 minutos.

Hace poco vi por televisión un reportaje sobre los médicos rurales, aquellos que prestan su servicio en pequeñas aldeas, poblados y zonas de difícil acceso.  Se remarcaba el carácter humano y el trato personal que esas personas tenían hacia sus pacientes.  Es algo de agradecer, claro, pero… ¿acaso podría ser de otro modo?  En esos lugares son muy pocas personas, se acaban conociendo todos y, por tanto, el trato acaba por ser personal y cercano.

Por eso me parece mucho más difícil y admirable el trato que doctores como Candelas son capaces de dar a sus pacientes.  En una ciudad con miles y miles de personas, cuando el trabajo te agobia y tienes mucho menos tiempo del que te gustaría dedicar a cada paciente, ella no pierde su cercanía, su sonrisa y su profesionalidad.

Dice el refrán que “es de bien nacido ser agradecido” (también dice que “hombre refranero, maricón o peluquero“, pero al menos yo me corto el pelo a mí mismo 😉 )  así que desde aquí quiero hacer un humilde homenaje a mi doctora, Candelas.  Y a todos los que, como ella, no olvidan que la parte humana del doctor puede ser (en mi opinión, casi lo es) tan importante como su formación técnica.

¡A tu salud, Cande! emoticono-brindis

Gif animado: muchografico.com.

19 pensamientos en “Candelas, mi doctora

  1. Sin ser extremista… creo que aquellos que agreden a medicos y profesores se les deberia cortar la mano derecha… o la izquierda si son zurdos… tanto beneficio desaprovechado…

  2. ¿”Así es como la encuentro siempre”?… ¿Cuánto vas al médico monín?. Yo no conozco a mi médico pués cada vez que he ido había uno distinto y tú te has fijado hasta en su sonrisa…. 🙂 No somos ni la sombra de lo que fuimos (si es que fuimos algo…)

      • Pues no es por nada pero yo paso de “conocer” a mi médico y a mi enfermera.Eso supondría tener que ir al médico porque estás malito porque ir por ir….

        • Ese es el error en el que cae la mayoría de la gente. La atención primaria es para prevenir (prevención primaria), para detectar posibles problemas y para hacer educación para la salud. El error es ir al médico únicamente cuando ya se tiene el problema. Es el chip que estamos intentando cambiar.

          • ¡¡JÁ!!. Me gustaría saber en qué maravilloso paraíso sanitario trabajas o conoces tú. Yo sé de un centro de atención primaria que está tan petado simplemente con la gente que va consulta porque está mala que suelen dar cita de 4 a 6 días.No creo que haya presupuesto ni medios en el sistema sanitario actual para hacer eso, al menos en muchos centros que faltan médicos.

          • Tienes razón, la gente va al médico cuando está mala, pero nadie se cita con la enfermera, que suele tener la consulta con menos de la mitad de los pacientes que tiene el médico, y la gran mayoría son ancianos que van a por recetas! Existen protocolos de prevención y detección de enfermedades para personas sanas en función de rango de edad y del sexo, el problema es que parece que sólo funciona con los niños (la llamada revisión del niño sano). De todas formas todo esto de la promoción de la salud es un término relativamente nuevo, donde la actitud paternalista se trata de dejar atrás. Yo estoy sana y voy a mi enfermera y a mi médico a hacerme mis revisiones según mi edad. Y qué más da, por ejemplo, que tarden en darte cita unos días más o menos para hacerte una prueba x, cuando es prevención y no de vida o muerte. De hecho, al tratarse de seguir protocolos, según estás en consulta, la enfermera te da cita en el momento para la siguiente vez. Si se siguieran los protocolos de prevención, evitaríamos la aparición de enfermedades, o al menos las retrasaríamos, hablamos de reducir morbi-mortalidad. Bueno, ya me echo la cremallera!

          • Yo reconozco que ni siquiera sabía que existía una enfermera para cada paciente. En mi tarjeta sanitaria viene el nombre de mi doctora, pero no el de mi enfermera.

            Supongo que todo depende de demasiados factores: las ganas del médico, las ganas de la enfermera, la cantidad de gente que tengan que atender, la escandalosa falta de información que hay sobre esto…

          • Las ganas? Es tan simple como seguir el programa informático, sale todo directamente, las pruebas que hay que hacer y en qué momento, lo que tienes que preguntarle al paciente, etc! Hablo de los protocolos de prevención eh? A nivel de enfermería, no para el médico para diagnosticar. Pero si introduces un diagnóstico, ya se médico o de enfermería (sí, también existen diagnósticos de enfermería!) te salen los aspectos a valorar y las acciones a realizar. Las ganas hay que echarlas para no limitarte a mirar a la pantalla y hacer las preguntas, sino hacer educación para la salud.

          • El problema que hay es que nadie conoce el protocolo de prevención y por eso nadie se cita con la enfermera. Yo los recuerdos que tengo de la enfermera es cuando te ponía una vacuna cuando te cortabas o algo, o te hace el seguimiento de una diabetes o una hipertensión. Creo que tampoco hay una información útil ni correcta sobre la salud de los ciudadanos. Yo jamás había oído hablar de dicho protocolo. Una vez que dejas el pediatra te sueltan al redil y hala…. cuanto menos vayamos menos gasto sanitario hacemos.

          • Es verdad que nadie conoce la existencia de estos protocolos, de los cuales las vacunas forman parte. Como bien dice reygecko: la escandalosa falta de información que tiene la población de todo esto. La mayor parte de la gente no se hace una analítica en años, ni se ha tomado la tensión arterial desde la revisión médica del colegio! Hasta que de repente un día le pasa algo.
            El otro término clave es la promoción de la salud, ¿no es eso lo que buscamos? ¿no es eso lo que nos venden en la tele con todas las mierdas de productos que anuncian? consume tal cosa que activa tus defensas y baja tu colesterol y controla tu presión arterial y te ayuda en la menopausia etc etc etc. Pues la promoción y la prevención es el pilar de la enfermera en el centro de salud.
            Ya sí que paro, que esto tan de repente os puede aburrir demasiado.

  3. Pues yo regalo a mi médica… Tengo que ir cada cierto tiempo porque no me queda más remedio, pero en cuanto pueda me cambio. A quien echo de menos es a Diego, nuestro antiguo médico. Este médico sí que era bueno.¡¡¡ Diego te echamos de menos!!!

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