Chantaje en Vigo, por Arturo Pérez Reverte
Cuando uno cree que la estupidez nacional ya no puede ser más prominente, viene la realidad y te suelta una hostia en la cara.
AQUÍ dejo un enlace a la columna que don Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia de la Lengua Española (entre otras mil cosas) elabora semanalmente en la revista online XLSemanal.
En ella, estupefacto, pude leer cómo amenazaban a un empresario gallego con una denuncia por parte del Ministerio de Igualdad ya que había publicado esta oferta de trabajo:
“Se necesita auditor para empresa solvente”
Y, claro… ¿es que sólo pensaba contratar a un varón? ¿Por qué no ponía “auditor o auditora” en el anuncio?
A veces me cuesta un huevo salir de la cama para plantar un pie en este mundo… o munda.
Enlace: viñeta de Foro El Salvador.
¡¡Eh, Bibiana, aquí!!
Hago un llamamiento a mi querida ministra de Igualdad para chivarme de un caso de esos que tanto gustan salir en las noticias: conozco de primera mano una empresa de mediano tamaño que discrimina a sus trabajadoras, y lo hace abiertamente, sin ningún tapujo. ¿Quiere que le cuente más, ministra? Pues mire, mire…
Resulta que en esa empresa son 85 trabajadoras y 5 trabajadores. ¿Sabe usted qué hacen? Pues han destinado un sólo WC para las 85 trabajadoras y, sin embargo, hay dos WC para los 5 trabajadores. Y, por si eso le pareciese poco, a los trabajadores les han dado llave de su WC para que lo usen y, después, lo cierren, mientras que el único WC de las 85 trabajadoras está abierto a cualquiera.
85 trabajadoras para 1 WC; 5 trabajadores para 2 WC. ¿No cree usted que eso es motivo suficiente para pensar que hay discriminación hacia esas trabajadoras? A no ser que…
La carrera de la mujer

¡Oh no! ¡La corredora de 2009 enseña más carne que la de 2008! ¿La acabaran haciendo correr desnuda? ¡¡Socorro, ministra de igualdaaaad!!
Mañana día 10 de mayo, en Madrid tendremos otra oportunidad para participar en la anualmente celebrada “Carrera de la Mujer”. ¡Estupendo! ¡Vamos todas a apuntarnos como gilipollas! ¡Que sí, que es guay! ¡Que es la carrera DE LA MUJER y hay que apoyar a las mujeres…!
Siento auténtica indignación y pena.
Indignación porque me arde la sangre cuando veo que se fomenta la discriminación entre sexos. Mucho más si cabe cuando esa discriminación se fomenta desde los poderes públicos, como es el caso que nos ocupa, ya que recibe subvenciones del Ayuntamiento de Madrid, entre otros.
Pena porque veo lo imbéciles que podemos llegar a ser los seres humanos. Imbéciles y manipulables borregos y borregas, como dirían nuestros queridos políticos y políticas folla-lenguajes. ¿Te has planteado alguna vez si eres un imbécil borrego manipulable? Quizá deberías hacerlo. La estadística demuestra que lo más fácil es que lo seas, enhorabuena.
Los taxis rosa
“Las chicas tienen derecho a regresar a su casa en unas condiciones óptimas de seguridad“, dice Tina Dutton, la cofundadora de esta empresa.

Si la empresa la hubiera fundado un varón, el simple hecho de que el taxi fuese rosa sería motivo de alarma en nuestro querido Ministerio de Igualdad
Quizá yo sea muy suspicaz, pero me siento insultado. Como varón que soy, parece que soy sospechoso de ser un delincuente y, por tanto, merezco ser tratado como tal.
¿Un taxi sólo por y para chicas, chicos no, aumenta la seguridad? ¿Qué insinúa? ¿Los taxistas son más proclives a cometer delitos cuando el cliente es una chica? Porque yo creía que, precisamente, la parte débil de esta cadena eran los propios conductores de taxi (independientemente de su sexo). Y de esto hay ejemplos, desgraciadamente, todos los que queramos y más.
Aquel que tenga creencias en algo, que rece por el agonizante artículo 14 de la Constitución Española, ese inútil artículo que dice:
Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Ya. Pues eso.
P.D.- Siento que mi opinión, por ser varón, sea menos válida que la de una mujer. Ahora puedo ser tachado de machista tan sólo por expresarla, algo que no le ocurriría a una mujer. ¿O no?
Fuentes: 20minutos.
Charlas con mis amigos
El fin de semana pasado estuvieron unos amigos en mi casa.
Estuvimos discutiendo esta noticia, es decir, la prohibición de entrar a la sala de neonatos del hospital de Torrevieja para dar el biberón a su hija… ¡a su padre!
Charlas con mi abuela
Aprovechando las reuniones familiares que se producen durante las fiestas navideñas, tuve una pequeña charla con mi abuela. Se llama Catalina y el mes que viene cumplirá 97 años, la buena mujer.
Eso significa que ella está en este mundo desde antes de que Arizona formase parte de los Estados Unidos de América, antes de que se hundiese el Titanic o antes de que el Tíbet fuese independiente.
Digo esto para situarnos. Así se entenderá mejor la charla que tuvimos.
Neofeminismo
Vía meneame.net me acabo de enterar de una de esas noticias “políticamente correctas” que, sin embargo, consiguen quemarme la sangre. Se ha concedido el premio el III Premio Mujer y Publicidad Crea Igualdad de los ministerios de Igualdad y Presidencia, con la colaboración de RTVE a este anuncio:
En realidad el anuncio me parece divertido, sin más. No creo que haya que buscarle tres pies al gato. Entonces ¿cuál es el problema? Pues el problema es que, si el anuncio se hubiera hecho al revés, habría rodado la cabeza de su director, sería tachado de neomachista, neofascista, neoconservador (hay que ver la de “ neos ” que se utilizan desde que se estrenó Matrix) y montones de lindezas así.
¿O acaso alguien duda que justo eso sería lo que pasaría con el director que rodase un anuncio en el que salieran un grupo de mujeres intentando cambiar una bombilla, o cambiar una escobilla del limpiaparabrisas del coche (tranquila soletegordo, que no diré nada aunque me torturen…
) y mirando una llave inglesa como si fuese un burro mirando un reactor nuclear?
Pues eso, que no molesta el anuncio: lo que molesta es no poder bromear justo con lo mismo, pero al revés. ¿Vendrán tiempos mejores? Esperemos que sí, porque peores… ¡¡ufffff!!
¿Por qué lo llaman “Igualdad” cuando quieren decir “Mujer”?
Eso es lo primero que pienso cada vez que oigo nombrar al famoso “Ministerio de Igualdad”.
No oculto lo poco que me gusta su ministra al cargo, Doña Bibiana Aído Almagro. Me parece quizá la más incompetente de todo el gabinete, en dura pugna por ese honor con la inefable ministra Magdalena Álvarez Arza, nuestra ministra de Fomento.
Pero insisto: ¿por qué llaman “de igualdad” a su ministerio? No he visto más que medidas tendentes a mejorar la situación de las mujeres en aquellas parcelas en las que se las considera desfavorecidas (aquí habría mucho que hablar, pero eso es otra historia) por tanto debería ser renombrado como “ministerio de la mujer”.
Y no digo que no haya que tratar esos temas pero ¿no merece tratamiento por ese ministerio de igualdad la desigualdad de renta entre distintas comunidades autónomas? ¿No sería objeto de esa “igualdad” trabajar en favor de una igualdad de los servicios sociales en cualquier parte de España? ¿Tampoco debería ocuparse de la desigualdad entre los contenidos educativos en las escuelas, según la cual se estudia la historia de las distintas regiones de forma que puede llegar a ser completamente distinta? Todas esas cosas y muchas otras ¿no merecen ser corregidas por un auténtico “ministerio de igualdad”?
Pues parece que no. Al menos no lo parece visitando la página del susodicho ministerio, donde se pueden encontrar, sin embargo, multitud de medidas como la participación de la ministra en el lobby europeo de mujeres, la creación del consejo de participación de mujeres para el primer semestre de 2009, la construcción de un centro para mujeres víctimas de violencia de género en Madrid, subvenciones sólo-para-mujeres a través del Instituto de la Mujer…
Apenas la viví, pero echo de menos esa época en la que la política era algo más que simple escaparatismo. Una burla en la que se nos convence de que “se trabaja por la igualdad” a base de poner determinado número de ministras y de ministros, en lugar de promover medidas efectivas de igualdad entre sexos. Y no, promover las denuncias de malos tratos (ciertas o no) con leyes totalmente injustas no es algo que yo considere “trabajar por la igualdad“.
Aunque supongo que ésa es una consecuencia lógica de enchufar a alguien en un ministerio sólo por ser mujer y quedar “políticamente correcto”. Así nos luce el pelo. Al que lo tenga, claro.
La peor ley en 30 años de democracia
Promulgar una ley que criminaliza a la mitad de la población española tan sólo por ser varones no puede ser algo que favorezca la igualdad. Y es así puesto que, tras la entrada en vigor de esa ley, vale con la palabra de una mujer para detener a un hombre. Sin pruebas, no son necesarias. Después lo serán en el juicio, pero no lo son para detenerlo.
Así lo veo yo, al menos hasta que alguien me demuestre lo contrario. Trataré de explicar lo que ocurre en miles de casos cada día a través de un mini-relato. Allá vamos…
(NOTA IMPORTANTE: los nombres usados y las situaciones descritas a continuación son ficticios, no corresponden con personas reales. Las situaciones, por desgracia, no lo son…)
Presentadoras de la Sexta
Seguro que mucha gente se ha fijado en que La Sexta SÓLO tiene a presentadoras (¡y qué presentadoras!) en sus telediarios. Al menos en los de los fines de semana, que son los que veo. Éstas son capturas de los telediarios:
Con la paranoia que parece haber con el tema del machismo en el lenguaje, en las bibliotecas, etc., todavía no tengo muy claro si esto es machismo (ponen a chicas monas a dar noticias, para deleite de los varones salidorros que ven los informativos) o bien feminismo (los hombres no sirven para presentar las noticias, las mujeres son las únicas cualificadas para eso).
Tendré que pensarlo… ¿alguna sugerencia, querida ministra de Igual-da?

















