Antes de nada, decir que era la primera vez que viajaba a Alemania, y creo que no va a ser la última. Vengo completamente fascinado. Es un país que nos saca años luz en todos los sentidos, a excepción por supuesto de la gastronomía.
He visto que las cosas no se hacen a medias, o se hacen bien o simplemente no se hacen; he visto que para circular se utiliza el carril derecho; he visto que si prohíben algo no se hace y punto; he visto respeto por normas cívicas elementales como por ejemplo no aparcar en doble fila, ni en plaza de minusválidos, ni siquiera en plazas ¿¡reservadas a mujeres!?.









