La Kedada de la Nostalgia
Hace pocos días, recibí un correo avisando de actividad en mi cuenta de Facebook. La verdad es que sólo entro en Facebook para aceptar las peticiones de amistad que me llegan. Bueno, también he mandado a la mierda alguna petición, no es que acepte sin ton ni son, así que fue muy curioso ver que esta última petición la hizo alguien que yo conocía del instituto. Me picó la curiosidad y eché un vistazo…
Resultó ser una compañera del instituto (¡¡20 añazos han pasado ya, joder qué viejo soy!!
) y me hizo mucha ilusión tener noticias suyas. La chica se estaba currando una kedada de los compis del instituto y parece que estaba encontrando a algunos.
Es curioso esto de internet, cómo cambia la percepción que tenemos de los amigos (como ya dijo hace poco soyari en otra entrada) e incluso del tiempo. Veinte años… ufff… ¡y todavía puedo volver a encontrarme con ellos!
No puedo negar que me gustaría mucho, muchísimo, volver a encontrarme con mis compañeros del instituto. Tengo muy buenos recuerdos de esa época, pero sobre todo tengo curiosidad por saber cómo nos ha tratado la vida a cada uno, los caminos que hemos elegido (o no), el paso de los años por nuestros cuerpos serranos, nuestras posibles experiencias con el cine porno… en fin, lo típico.
Tendré que entrenarme para que alguno/a que yo me sé no me deje en K.O. etílico, que ya no soy ningún chaval… ![]()
Enlace: gifsanimadosjas.com.











Espero que no, pero la mayoria solo son simples reuniones para ver quien esta mas guapo, quien estas mas gordo, calvo, rico, etc.
A la gente se la suele traer floja como estamos…
me estrujé el cerebro pero me acordé como se llamaba una nota que habla precisamente de esto (pero casi en contra) Salió en una revista de cultura en buenos aires.
Se llama Encuentro con un caradeforme
(…)Debería existir una ley que impida a las personas reencontrarse después de excesivos años. Yo ahora tengo treinta y seis: hay mucha gente que dejé de ver a los doce, cuando terminé el primario; y a otros tantos los perdí de vista a los diecisiete, cuando acabé el colegio. Los rostros de todos permanecen en mi memoria como eran: impúberes y castos. Entonces pasa el tiempo y ocurre la desgracia de que, un domingo cualquiera, vas tranquilo por la calle y te encontrás con un niño de hace veinte años(…)
http://www.lamujerdemivida.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=61
Bueno, no sé cómo se dará la reunión, pero a mí me apetece mucho volver a encontrarme con mis antiguos compañeros de instituto.
Tengo mucha curiosidad por ver por dónde nos ha llevado la vida a cada uno, pero te aseguro que me da exactamente lo mismo si uno tiene más dinero que otro. En lo de calvo, gano yo jejeje…
Hace poco montaron algo parecido los de mi instituto, pero pasé de ir. Primero, porque la invitación fue un poco turbia (a través de uno que se enteró de chorra), y tampoco es que guarde demasiados buenos recuerdos. Y eso que con nosotros no ha pasado tanto tiempo (no llega a 10 años), pero la gente que me importaba, la puedo ver más, menos, hablar con ellos o informarme por terceros, pero se como están y como les va.
El resto, me lo ahorro, no soy muy dado a representaciones teatrales, odio la hipocresía de este tipo de eventos, y más, con la cantidad de gentuza que “estudió” (por decir algo), conmigo.
El liceo es un buen lugar para descubrir la diferencia entre amigos, conocidos y la gente que simplemente habita en tu mismo espacio-tiempo. En mi época del instituto conocí a muchisimas personas a las que por adecuación espacio-temporal solía llamar amigos, eran el tipo de personas con las que compartía el salon de clase, jugábamos al fut y de una u otra manera convivíamos a diario, al graduarnos y comenzar la universidad por algún tiempo llamaba a estas personas por teléfono con un genuino interés por saber de ellos, conforme pasó el tiempo me di cuenta que yo llamaba, pero ninguno de ellos me llamaba a mi…así fue como descubrí que nunca fueron mis amigos, simplemente coincidimos en un lugar y época de nuestras vidas, y así, sin más dejé que cayeran en el olvido de los años. Esta es una muy buena experiencia en mi vida, pues así fue como descubrí que mis amigos no eran aquellas 15 o 20 personas que solía telefonear; mis verdaderos amigos son 4 personas que nunca me llaman por teléfono, ni me envían tarjetas de navidad… simplemente se aparecen a mi puerta con un par de six-pack y algunas botanas.
Pues yo estaré allí porque conocí al perturbado de reygecko en tercero de BUP y a ambos nos ha llegado el correo de marras donde se contacta con nosotros para una próxima quedada.
Eso sí, como dice reygecko tendremos que tener cuidado con el alcohol; mítica experiencia la de los dos abrazados por la principal arteria de Getafe, la mítica calle Madrid, con un pedo del trece tratando de sujetar el uno al otro.
Jaaaarrrrr….
¡¡qué ganas me dan de hacer un post con lo que nos pasó esa noche!! En concreto, con lo que te pasó a ti con la parte superior del pijama… ¿me dejas contarlo?
Si quieres lo cuento yo, que me acordaré algo mejor, porque tú solo le decías a tus padres que como llamaran al médico y apareciera por allí le metías una ostia que le desmontabas.
jajajajajaja
Lo que más mola de esas quedadas, es ver al mítico guaperas con melenita que se llevaba a todas de calle, con tripa, calvo y con los dientes amarillos. jejeje
Pues como ya he dicho alguna otra vez, no tengo casi tiempo para quedar con mis “AMIGOS” como para buscarme historias con gente que llevo 20 años sin ver
Reygecko, historias de esas hay muchas, jejeje