Ser directos.
Desde pequeñito mis padres me enseñaron a intentar no molestar a los demás, de tener respeto a todo el mundo, de no hacer lo que no quiero que me hagan, , etc. Son cosas que no se enseñan en el colegio, sino que tienen que enseñártelas en casa.
Por eso tengo inculcado no hacer ruido y pasar por los sitios lo más desapercibido posible, no me gusta para nada llamar la atención, porque simplemente no quiero que la llamen a mi. Creo que es fácil de entender.
Yo no pretendo enseñar a nadie como debe de actuar, exceptuando a niños, ya somos mayorcitos para saber lo que tenemos que hacer en cada momento. Pero hay veces que te lo ponen a huevo, y no te queda más remedio que contestar. Uno no quiere hacerlo, pero como dice un compañero de curro, si no quieres que te vomite encima no me metas los dedos en la boca.
El otro día se me dio una situación de esas, un niñato, cargado para él de razón, e insistiendo y metiéndome los dedos en la boca, hasta que por cansino, le “vomité” encima.











