En vez del psiquiatra…

Empleadas de hogar

Es muy importante elegir el uniforme adecuadoReconozco que cada vez me dan más pereza las tareas domésticas relacionadas con la limpieza del hogar (especialmente eso de “hacer los baños”) y con la ropa (esa maldita montaña de ropa sin planchar que no para de crecer y crecer).

En alguna temporada de perrería total incluso me he planteado contratar a una “chica” por horas (con perdón ;-) ) porque, la verdad sea dicha, la mayoría de la gente que conozco (solteros o no) tienen a alguien que les ayuda con las labores domésticas. Al final cuando se me pasa la vaguería vuelvo a mis principios: la independencia y la emancipación tienen cosas buenas y otras menos buenas… y teniendo tiempo de sobra para poder realizar esas tareas menos agradables entiendo que es una responsabilidad con la que hay que cumplir (es algo así como aquello de “quien quiere trasnochar tiene que saber magrugar”). Además, no me hace gracia la idea de meter a alguien en mi casa que pueda cuchichear en mis cosas o probarse mi lencería algo más, quién sabe.

Una pareja de amigos que se encontraron hace algún tiempo en esa situación “perreril” decidieron contratar a una chica para que se encargara de esas tareas domésticas (limpieza de la casa y plancha). Por si las moscas, ellos estaban siempre en casa cuando la chica venía (un par de horitas 2 días a la semana) pero claro, estaban en el salón viendo la tele o leyendo mientras la chica estaba en las habitaciones haciendo “sus cosas”. A partir del 2º día de la chica empezaron a echar de menos algunas cosillas (unos bombones de alguna caja, alguna cervecita del frigo, etc.). Y el colmo fue al cabo de 2 semanas que la pillaron en la cocina metiéndose entre pecho y espalda un bocata de jamón de palmo y medio… que se había preparado ella misma cortándolo de la PATA DE JAMON IBERICO que tenían en la cocina!!

Ni dos semanas duró la moza.

Me ha venido a la cabeza este tema porque, casualmente, un compañero del curro está teniendo un problema similar porque la chica que tienen en casa les ha mangado relojes y joyas. El problema es que ellos necesitan tener a  una persona que les ayude con las tareas domésticas porque tanto él como su mujer trabajan y además tienen un niño pequeño. Es la situación de muchas familias jóvenes que se ven obligadas a contratar a una persona para que les ayude con las tareas.

Por casos como éste (aunque no pretendo ni mucho menos meter en el mismo saco a todas las trabajadoras domésticas -casos masculinos no me constan-), porque entiendo que es mi responsabilidad y porque afortunadamente de momento puedo realizar yo mismo esas tareas, me resisto a meter a alguien en casa.

Fuente: images.google, andreubuenafuente.com

17 Julio, 2009 Publicado por elgarro | Reino Animal | , | 2 comentarios