Hoy aumentamos mi mundialmente famosa lista de anéctodas policiales con algo que me pasó hará unos 10 años. Vaya, ya hace mucho tiempo, es curioso que me acuerde precisamente ahora…
Nos situamos en la plaza del Egido, el centro neurálgico de Pinto. Pasaba de patrulla por ahí cuando, al llegar a la entrada de la calle Hospital, me encuentro con un vehículo estacionado en la entrada de la calle, de tal modo que bloqueaba el paso a cualquier coche que intentara entrar a la misma (es una calle peatonal, pero entran algunos coches para entrar a sus garajes).
Fue en ese bonito lugar donde tuve un apasionado encuentro con un médico…
Pues sí, en ese lugar tan céntrico fue donde yo me bajé libreta en mano, dispuesto a pelearme con ese pobre conductor que, sin duda, se había visto obligado a dejar ahí el vehículo dos minutos (porque es del dominio público que podemos dejar nuestro coche aparcado dos minutos donde se nos ponga en las pelotas ¿verdad?
) cuando… resulta que no. El conductor no aparece.
Así que nada, cumplo con mi penosa obligación y relleno el boletín de denuncia. Cuando iba a dejarlo en el parabrisas, aparece el conductor, saliendo tranquilamente del cajero automático que hay a unos 10 metros de donde había dejado el coche.
- No, si ya me voy (me informa con una amplia sonrisa).
- ¿Se ha dado cuenta de que ha dejado el coche bloqueando una calle, encima de la acera (es una calle peatonal) y sobre un paso de peatones (sí, uno que cruza esa calle de lado a lado; vamos, que había ganado el premio “aparco-donde-me-sale-de-los-cojones” del día)?
- Sí, ya… pero han sido dos minutos (me dice mientras va abriendo su cartera y saca un carnet) además, soy médico.
¡¡Otia!! ¡¡Es médico!! Estoooo… ¿se me habrá pasado la señal “prohibido para todos excepto para médicos“? Ah no, que no hay.
- De acuerdo, usted es médico pero acaba de salir del cajero automático. No parece una emergencia médica.
- No, pero estoy de guardia.
- Ya… bueno, pues puede usted alegar eso cuando le llegue la denuncia. Buenas tard…
- ¿¡Cómo!? ¿¿Va usted a denunciarme?? (repuso el doctor, indignado y elevando considerablemente el volumen)
- En realidad no, ya estaba denunciado antes de que saliera del cajero. Sólo le informaba de lo que podría usted hacer con la denuncia cuando le llegue.
- ¿¿¡¡¡Así que me denuncia, eh!!!?? Pues sepa usted que esto no va a quedar así, porque yo soy médico y quizá pase usted algún día por mis manos.
Dado que yo padezco de almorranas, reconozco que su “amenaza” me acojonó bastante.
Tímidamente pregunté:
- ¿Qué quiere usted decir?
- Pues que yo soy pediatra y quizá alguna vez venga usted a mi consulta. Entonces podrá usted comprobar lo que es un trato adecuado con el ciudadano.
- Siendo usted pediatra, es mucho más probable que usted vuelva a pasar por mis manos, créame. Buenas tardes.
Foto: Aparcascomoelculo.com

Que tio mas chulo… yo soy tu y utilizo la brutalidad policial esa xD
Menudo morro le echa la gente para evitar las multas..!
Estos médicos… Podría llegar a ser el pediatra de tus hijos!
Difícil cosa es esa, Serena… más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja… o algo así.
Complicado lo del hijo de reygeck; ¿no sabeis que apenas mantiene la erección? tendríamos que ir a métodos alternativos.
Sin cara el amigo,joder si al final voy a tener que estudiar carrera para sentirme superior o algo así jeje.
P.D para Chuchi: Yo no diria eso a un tio que saca dos cabezas al resto de las personas
Ya, pero yo corro mucho; sobre todo con miedo.
Tú pásate conmigo y acabaré editando tu comentario para hacerte reconocer públicamente que te gusta montártelo con ovejas…
No os metáis con mi niño, que os corro a gorrazos…..je,je
Jeje, me acuerdo yo de eso. Que morro. La diferencia entre tu y él (una de tantas, por supuesto) es que tu estabas haciendo tu trabajo y él te amenazaba con no hacer el suyo. Hubiera molado tener una camara oculta en su casa para ver la cara de mosqueo cuando recibiera la multa. Por cierto, si alguna vez me van a poner una multa espero no olvidarme de sacar mi Licencia de Vuelo, por si cuela, jewje
Siento decirte que nunca estará ese estilo tan personal tuyo, entre irónico y socarrón, suficientemente reconocido, yo lo hago pero no vale porque soy tu amigo y aparco bien
.
Muy buenas tus anécdotas, descojonantes las policiales. Te iba a comentar que yo tamién tengo un blog con anécdotas reales de la Guardia Civil. Pásate a echar un vistazo si quieres.
Aquí te dejo el linck:
http://lamenemerita.blogspot.com/
SALUDOS.
Gracias por el comentario, G3r. Mira, me acabas de recordar una anécdota que me pasó con los compis de la guardia civil de Pinto, voy a escribirla antes de que se me olvide.
Saludetes
Claro, claro, escribe y si quieres, puedo publicarla en mi blog en tu nombre. Estaré atento a tus anécdotas. Gracias por todo.