Los niños saharauis
Hace unos días escuché la noticia de que por primera vez en 15 años la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui no encontraba familias suficientes para llevar a cabo el programa “Vacaciones en Paz” como todos los veranos.
El programa consiste en traer de los campamentos donde viven a varios miles de niños saharauis todos los veranos y localizar familias que les quieran acoger durante la época estival para que los niños puedan evadirse durante unas semanas de la difícil situación en la que viven el resto del año, y disfrutar de un verano como cualquier niño se merece. También colateralmente y gracias a la pequeña cuota de repercusión mediática que logran todos los años por estas fechas, aprovechan para reivindicar las dificultades del pueblo saharaui en su lucha por lograr la independencia, así como la penosa situación en la que viven.
Este año parece que con la crisis la cosa se les ha complicado y cuando otros años por estas fechas ya tenían más que confirmadas a las familias de acogida, ahora ven que se les ha echado el verano encima y que siguen estando a falta de 200 familias para poder completar el cupo necesario.
Sin embargo, todos los años cuando oigo la noticia me asalta la misma duda: ¿es realmente bueno lo que esas familias hacen (con toda su buena intención, eso sí) por esos niños o realmente les estamos haciendo más daño del que creemos? La verdad es que yo no lo tengo nada claro y creo que si me tuviera que decidir entre acoger un niño y pegarle el verano de su vida o no acogerle… seguramente elegiría no hacerlo.
¿Por qué?









