Para presumir… ¿hay que sufrir?
Estoy tirado en el sofá, viendo la tele en uno de esos canales que parece que sólo tienen anuncios, casi alegrándome de que así sea para evitar encontrarme con la caspa dominante hoy día en la parrilla televisiva, cuando de repente… ¡zas! Aparece uno de esos anuncios.
Un anuncio en el que una muchacha con cuerpazo y un tipo musculoso me intentan convencer de que, si no tengo un cuerpazo fitness es porque no quiero. ¿Ein?
¿Cómo es eso?










