La venda en los ojos
Muchas veces cuando se inaugura un hospital, un pabellón, …etc o simplemente cuando se recibe una visita oficial todo parece perfecto. Todo se ve superlimpio, supernuevo, superpintado, … incluso los alrededores de esos edificios se ven mejor que nunca. La foto debe de ser impoluta y no debe de haber nada que la manche.
Yo estoy seguro de que el visitador oficial no debe de ser tonto, simplemente es que no quiere darse cuenta. ¿Qué más le da si a lo único que le importa son las estadísticas y la imagen de cara al ciudadano?.
Una anecdota que me conto una profa de Trabajo Social, fue que recibieron la visita de una famosa concejala del Ayuntamiento de Madrid a su centro de Servicios Sociales. Resulta que hasta el día de antes carecían de ordenadores suficientes para trabajar. Ahora pensareis que a partir de ese día podrían disponer de esos ordenadores. Pues NO, ya que se los llevaron de nuevo a sus sitios, simplemente los habían trasladado de otros centros para que todo fuera perfecto. Y eso no es lo peor, el Jefecillo del centro amenazó con despedir a quien se ocurriera comentar algo de las carencias del sitio.
Esto ocurre día sí, día también, y no digamos cuando se acercan las épocas de las elecciones. Con esto no habría problemas si el ciudadano de turno viera un poco más allá de sus narices, que no se dejara influir por sus ideas políticas, que dejaran de pensar que los “suyos” son los únicos que lo hacen bien y los “otros” extremadamente mal, o simplemente que se quitara la venda de sus ojos.
Fuentes : axwells.podomatic










