Me siento mucho más ligero…
Hace un par de meses empecé una dieta. Como dice mi amiga Vir, “estoy a plan”. ¿Por qué? Pues porque pesaba ya 101 kg y esto podía llegar a desmadrarse. Había que poner freno al asunto antes de que fuera demasiado tarde…
Desde entonces, paso por el frío análisis de la báscula digital todos los lunes por la tarde-noche. Y no me va muy mal, ahora ando por los 95,5 kg así que no me quejo.
En mi intento por llegar a los 91 kg con mi “dieta” (en realidad, mi dieta consiste en no cenar como un animal todas las noches: sólo lo hago 3 noches por semana) me he dado cuenta de que he cogido alguna costumbre nueva.
Por ejemplo, no es extraño que me suba a la báscula antes y después de cagar. Así compruebo cuánto lastre he soltado “de una sentada“. Y la costumbre me ha gustado tanto que ahora, cada vez que me siento en la taza del WC, trato de superarme y batir mi propio récord (por cierto 700 gramos).
¿Sabes lo mejor? Que estoy seguro (pero seguro, seguro, segurísimo) de que más de uno de los lectores de este blog va a hacer lo mismo al menos una vez. ¿No tienes curiosidad por saber cuánto pesan tus zurullos? ¿Eh? Venga, a ver si superas mi récord…
Foto: Carepicha Blog.








