El fin de la magia
Cuando era canijo, me fascinaba ver en la tele cuando salía un coche y veía sus ruedas girar en el sentido contrario al que se dirigía ese coche. Me parecía cosa de magia.
Con el tiempo uno se hace mayor y esas cosas se van perdiendo. Es una lástima ¿no? Recuerdo que hace muchos años me explicaron el efecto óptico, pero la verdad es que no lo entendí. ¿Quién me iba a decir que, todavía muchos años después, iba a encontrar la explicación de ese efecto óptico en un “apasionante” libro sobre Redes de mi carrera de informática?
Si no quieres saber su explicación, no sigas leyendo…











